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sábado, 19 de diciembre de 2015

ENTREVISTA: IMMA PITARCH, CORRECTORA Y EDITORA DE MESA.

Esta es una de las típicas entrevistas que como escritor me da miedo. Con ojos de “corderito degollado” miro a Imma, esperando que me perdone alguna metedura de pata que pueda tener la publicación de este encuentro. «Bueno…», digo titubeando y mirando los papeles en los que tengo apuntadas las preguntas. Me aseguro de que no tiene un boli rojo a mano, está desarmada, entonces me arranco con valentía. «¡Que sea lo que Dios quiera!»

1.   A mí me parece apasionante tu trabajo. Todo el día rodeada de manuscritos que analizas y después corriges. Pero seamos sinceros, ¿Cómo sueles encontrar los borradores que llegan a tus manos? ¿Te suelen llegar manuscritos infumables?
He visto de todo: libros perfectamente escritos y libros que te da la risa. Como anécdota te diré que hace unos años recibí uno que estaba escrito de derecha a izquierda. Me quedé de piedra. Y el editor me dijo: «Ahí te apañas». Me costó un mes reescribirlo. Pero no siempre es así. Lo más llamativo es cuando necesitas más de cinco minutos para entender una palabra o una única frase, porque hay gente que, de verdad, es capaz de escribir tres páginas seguidas sin una sola coma, pero en general suelo recibir textos bien escritos, sólo hay que pulirlos.

2.   Una vez asistí a un taller de escritura. El profesor nos dijo que su profesión era “editor de mesa”. ¿Qué diferencia hay entre un editor y un editor de mesa?
Un editor a secas puede ser simplemente el dueño de una editorial. Dirige la línea editorial, financiación y ese tipo de cosas. Un editor de mesa es el que, hablando claro, se lo curra con la novela. Es el que establece las normas de estilo de la editorial; recibe los originales y los evalúa; gestiona el equipo: supervisa corrección, maquetación, ilustración, diseño (incluso en casos lo hace todo él mismo), impresión; cambia o pone título a la obra; asesora al autor; la adapta a determinado público; completa la obra estructuralmente si es necesario…
Para mí es el que más amor le pone después del autor.

3.   ¿Te consideras una editora de mesa entonces?
Sí, algunas veces lo soy, sí. Depende de para qué me contraten.

4.   ¿Puedes hablar de para quién corriges? Quiero decir, ¿existe la figura del «negro literario» o es un mito?
Corrijo para particulares y para editoriales. Hay escritores que no tienen ningún problema en reconocer que han recurrido a un corrector, porque en realidad es parte del proceso de edición y no hay de qué avergonzarse, pero hay otros que no. Y ahí es donde nace la figura de la que hablas. Yo misma he corregido, más bien reescrito, para gente famosa, pero he firmado contratos de confidencialidad y si te nombro a alguno/a me quedo sin trabajo. O sea, sí, existe, y más de lo que cualquier lector se pueda imaginar.

5.   Esta pregunta es inevitable: ¿sólo o solo? ¿Qué opinas al respecto de estas polémicas decisiones de la RAE?

Sólo, con tilde, indiscutible para mí. Pero ese tipo de cosas, las que lamentablemente tienes opción, se las suelo preguntar al autor/a, y son ellos los que deciden. Al igual que éste/este, whisky/güisqui… y otros «barbarismos».
Lo que pienso sobre la RAE me lo reservo o seguro que me gano una demanda. Sólo diré que soy más de Sousa, que por lo menos razona.

6.   Debido al estado actual del mercado editorial, son muchos los autores que se deciden por la autopublicación. Amazon está plagado de libros que en apariencia parecen muy interesantes, pero tras la compra te encuentras con libros llenos de faltas muy graves. ¿Qué opinas de la autoedición? ¿Es caro corregir un libro para que la publicación sea decente?
La autoedición ha salvado a muchas editoriales de la quiebra. También ha dado oportunidades a personas que cuentan buenas historias y que no tienen la capacidad económica para hacer grandes promociones por su cuenta o pagar las que «las grandes» ofrecen, por lo tanto para mí es un buen «invento». Poder publicar tu libro aunque las grandes editoriales te rechacen. Pero en el proceso de la autoedición mucha gente se olvida de un mínimo control de calidad, en el que incluyo la corrección. Puedes tener una historia genial y no saber contarla, o escribirla, y eso te hace perder lectores e imagen.
Respecto a las plataformas digitales de publicación, son buenas, por supuesto, pero es lo que tú comentas: la gente no busca un control de calidad que a la larga le hará ganar lectores y te encuentras con algún que otro desastre.
No creo que una corrección sea cara, esa es mi opinión, pero todo depende de lo que cada cual quiera invertir en su obra. Hay gente a la que le parece carísima y otros que ni se lo plantean. ¿Tanto? Pues tanto. Pero no, en general yo no considero que sea algo caro, aunque la intervención de un corrector en un libro sea siempre diferente y la tarifa cambie.

7.   ¿Han hecho mucho daño las nuevas tecnologías a la lengua?
Más que las nuevas tecnologías creo que hemos sido los usuarios. Por ejemplo, la comodidad de una «k» en lugar de «que» no la entiendo, no se parecen ni fonéticamente. Todo empezó con los SMS y tener que limitar los caracteres de un texto. Ahora el tema se ha extendido y es mucho más exagerado, sobre todo entre los jóvenes.
Las nuevas tecnologías aportan neologismos, algo que es bueno para una lengua, pero el uso que hacemos de ellas es impresentable. Creo que es desinterés y pereza de los usuarios. La gente no es consciente de que un post en Facebook o un WhatsApp, e-mail, blog, etcétera te define, da una imagen de ti. Piensa que en las redes sociales todo vale, y no es así. Y esa dejadez, a veces, se traslada a los textos.
8.   Suelo seguir tu blog. Especialmente me gusta mucho la sección de gazapos ortográficos. Lo triste es que a diario se pueden ver letreros en la calle con muchas faltas de ortografía. ¿Qué se podría hacer desde la Administración para inculcar buen uso de la ortografía?
Pues no tengo ni idea, la verdad. Como te digo creo que es desinterés. Puede que haya gente que no haya tenido los medios o la oportunidad de estudiar, pero hoy por hoy, un diccionario está al alcance de todos. Ocupar treinta segundos de tu vida en buscar cómo se escribe una palabra a mucha gente le da pereza. La idea de "todo vale" está muy extendida y no se piensa que tu texto, tu publicidad… es tu imagen.

9.   ¿Qué tipo de literatura prefieres para trabajar? ¿Es bueno el nivel de los escritores noveles españoles?
La novela negra me gusta mucho y se me da bien, pero corrijo de todo, excepto textos técnicos, por ejemplo un tratado de medicina o cosas así; pero ya te digo que he corregido biografías, ensayos, novela, publicidad, páginas web… pero el 90% de mi trabajo es novela, y la que más disfruto es la novela negra, aunque si es una buena historia me da igual el género.
Ahora hay muchos escritores noveles, gracias a la autopublicación, y yo diría que sí, que el nivel es bueno, al menos los que yo me he encontrado. Pero me gustaría distinguir entre los que escriben porque tienen historias que contar y los que escriben porque quieren ganar dinero. La diferencia es abismal.

10.                Pregunta personal, pero relacionada con tu trabajo. ¿Te gusta escribir? Como lectora: ¿Qué libros sueles leer?
Sí, me gusta escribir, mucho, aunque nunca he publicado nada, ni creo que lo haga. Me da vergüenza. Si algún día lo hago será con un pseudónimo y nadie sabrá nada J
Y sobre leer… no me vas a creer, pero desde que soy correctora leo muy poco por placer, no tengo tiempo ni, a veces, ganas. Imagínate que te pasas diez horas al día corrigiendo o haciendo análisis de lectura. Cuando apagas el ordenador lo último que te apetece es ver más letras.
Antes sí, devoraba los libros, dos o tres al mes. Era incapaz de entrar en una librería y salir sin un montón de títulos. Llegué a pensar que necesitaba terapia. Pero empecé a trabajar como correctora y ya no tenía tiempo. Mi género favorito era y es la novela negra, pero leía todo lo que caía en mis manos. Otro género que me gusta mucho es la novela victoriana, pero hay de todo en mis estanterías: histórica, policiaca, ciencia ficción, investigación, aventuras, biografías, ensayos… casi todo excepto esoterismo, autoayuda y novela romántica. ¡Ah! Y soy una friki de Charles Dickens y Víctor Hugo.

11.                Una curiosidad sobre tu blog y negocio. Antes te conocíamos por Avitto. ¿Por qué ahora “Perica” la literaria? Me gusta tu nombre, Imma (puro peloteo para que no saque el boli rojo, aunque en realidad me gusta el nombre).
Llevaba once años con la marca Avitto sin tilde que, en realidad, "Avitto" es el nombre de una tienda de zapatos de Nueva York que me gustó y me pareció un nombre curioso y un juego de palabras, pero la marca estaba muy encasillada en la corrección. Estos últimos años me he estado formando en otros campos, y bueno, después de mucho hablar, pensar y consultar decidí que tenía que cambiar de marca.
¿Por qué Perica? Por mi abuela. Ese era su apodo. Hace años que murió, pero no pasa un solo día que no piense en ella, porque fue una persona muy importante en mi infancia y juventud. A la hora de elegir una nueva marca, ¿qué mejor que Perica?

12.                Permíteme una ronda exprés. Te reto a resumir los siguientes libros en una sola palabra. ¿Lista?
Lista, pero me vas a matar
·      Cien años de soledad: aburridísimo J
·      El Quijote de la Mancha: sobrevalorado.
·      El perfume: brillante
·      El Principito: creativo
·      50 sombras de Grey: no lo he leído.

13.                Supongamos que soy un escritor y no tengo miedo a tu bolígrafo rojo: ¿Dónde puedo contactar contigo? ¿Blog? ¿Redes Sociales?
No hay que tener miedo. Un corrector siempre mejorará, dentro de lo posible, tu obra. No nos comemos a nadie J
Bueno, pues en mi dirección de correo electrónico:
También tengo un blog: www.pericalaliteraria.wordpress.com y una página en Facebook: www.facebook.com/pericalaliteraria
Ahí están mis datos. ¡Sin miedo! ;)

¡Muchas gracias por este encuentro tan interesante!

Gracias a ti, Javier.