Buscar:

domingo, 30 de marzo de 2014

EXPLORANDO A VENUS

 

Llevaba ya rato con sensación de calor. Sus manos eran cómplices de su pensamiento. A su vez se convertían en las únicas peregrinas de su propio Monte de Venus. El recuerdo de los brazos de Carlos, abrazándola con delicadeza, promovía la excitación que había empezado a experimentar sola, sobre la cama.

Era su fantasía, mandaba ella. Le ordenó que la besara, y él lo hizo. Paseó la lengua por su oreja y la deslizó poco a poco por el cuello hasta la yugular. Allí la mujer se convirtió en un apetitoso bocado vampírico. Carlos la mordisqueó. No le dolió.

Lo único que consiguió fue que su pulso se acelerara. De su boca empezaron a salir pequeños gemidos de placer. “Sigue…”. Ante su nuevo mandato, el hombre se deshizo de la única tela que cubría la Serranía de la Felicidad. Aparecieron dos esbeltos pechos.

En uno de ellos había una marca, un bonito lunar. Él lo tuvo claro, iba a intentar borrarlo con la lengua. Fue tal el empeño que puso, que no tardó en coronar las cimas: dos pezones erectos donde Carlos plantó la bandera de “tierra conquistada”.

Ahora ya no mandaba ella. Lo dejó a su aire. Sabía que él se apañaría bien con la exploración, lo estaba demostrando. Decidió seguir descendiendo. La humedad de sus besos se hizo evidente. Cada paso que daba servía pare reblandecer el terreno. Llegó al punto prohibido. Venus se veía de cerca, pero aún debía pasar la frontera. Entonces se vio indeciso. La miró a los ojos buscando permiso. La sonrisa de la mujer fue la encargada de timbrar el pasaporte. Ahora su lengua tenía derecho de paso, y no se lo pensó. Cruzó. Se adentró en lo más recóndito de ese nuevo mundo. Ella se estremeció, no pudo controlarse. Pronto la lengua encontró una humedad distinta a la suya. Su viaje terminó. Al fin llegó al centro de Venus.

Cuando abrió los ojos, la cabeza de Carlos ya no estaba entre sus piernas. Se dio cuenta de que lo único que había explorado su cuerpo habían sido sus propias manos.

La fantasía se esfumó. No importaba, había disfrutado del premio que Carlos había conseguido para ella. “Le debo un café…”, dijo mientras reía tumbada sobre la cama sorprendida por su caliente imaginación.

 

EXPLORANDO VENUS

Javier García M.

Extraído del libro:

“Exploradores del placer”

www.edisi.es

VOLVER A EMPEZAR

 

Tras diez años de matrimonio la cosa parecía que funciona bien, pero no era cierto. Él se sentía dentro de una pequeña botella. Seguía enamorado de su esposa, pero la rutina los había distanciado. Ella no lo veía así, los quehaceres diarios la mantenían distraída. Por la noche se convertía en una mujer de hielo. Hacía tiempo que no se tocaban y la pasión se fue apagando. Para ella, el sexo carecía de importancia. Para él, demasiado tiempo sin poder disfrutar del tesoro que su mujer guardaba entre las piernas.

Un día, la primavera le alteró y no aguantó más. En el trabajo una clienta le alegró la vista: “Eso no es un escote, es una autopista hacia el cielo”, pensó mientras firmaba un documento. Aquellos pechos le excitaron, la jornada laboral se le hizo eterna. Al llegar a casa se atrincheró en el baño para aliviar a su íntimo amigo. Bajó la cremallera del pantalón y dejó que aquel aburrido miembro se divirtiera con las caricias de su mano. Rindió homenaje a la mujer que le había despertado el apetito sexual. El final resultó apoteósico, pero carente de fuegos artificiales. Sólo llovió felicidad. Por desgracia, no se dio cuenta de que su mujer observó todo aquel ritual. El espectáculo sirvió para que ambos se reprocharan y se distanciaran más.

Con el tiempo la relación fue a peor, empezaron a ignorarse mutuamente. Él se apuntó a un taller de costura. Quiso aprender a desenvolverse con la aguja por si el matrimonio terminaba rompiéndose. Sofía, la profesora del curso, era una bonita viuda. Tenía un físico redondo pero proporcionado. Solía vestir blusas con pronunciadas aberturas que dejaban a la vista sus enormes pechos. “Me agarro ahí y no me hundo”, pensaba cuando la maestra se agachaba para enseñarle cómo debía coger la aguja. El hecho de que no tuviera maña para las labores hizo que Sofía estuviera pendiente de él. Se di cuenta de que se hacía el tonto para mirarle los pechos. Pese a ser quince años más joven que ella, se sentía atraído. Entre ellos surgió una bonita amistad, las muestras de cariño eran evidentes. Tras la última clase, terminaron en la cama de un hotel compartiendo mucho más que hilo. Exploró todo el cuerpo de la mujer, volvió a sentirse hombre. Ella agradeció la experiencia, pero añoró algo importante: las caricias de su difunto amor. Se despidieron y nunca más supieron el uno del otro.

La infidelidad le valió para pensar. Se dio cuenta de que seguía enamorado de su esposa. Decidió que aquel desliz sería el único secreto que se llevaría a la tumba. Se vio con fuerzas de luchar por el matrimonio. Avivar la relación fue mucho más fácil de lo que había creído. Bastó un lento pero sincero susurro: “te quiero”, le dijo al oído mientras su mujer planchaba. Le respondió con un beso apasionado. Él no se contuvo, la levantó en brazos y la echó sobre la cama. Allí, entre mutuas caricias, empezaron esa coreografía que habían echado de menos. Después del orgasmo, quedaron abrazados. No se soltaron en ningún momento. Esa fusión fue el inicio de una nueva etapa. Supo zurcir un remiendo que no requería hilo, sólo amor.

 

“VOLVER A EMPEZAR”

Javier García M.

Extraído del libro:

150 Rosas

www.divalentis.es

sábado, 29 de marzo de 2014

ESPÉRAME


Hace tiempo que tus caricias se convirtieron en el frío terrazo de nuestra morada. Las sábanas de la cama, ya no cubren poros que expiran vida; su función no es más que tapar dos cuerpos distantes, el tuyo y el mío, convertidos en dos enormes continentes alejados por un gran océano. Tú eres América, yo sin embargo, Europa. En su día me alegré en explorarte, descubrir cada centímetro de tu terreno virgen; ahora no es que me sea indiferente, es más bien que ha mermado la ilusión, y no te culpo a ti por ello. Sé que es cosa mía, y la decepcionante ilusión que nos rodea me ha convertido en un zombie. No llores por lo nuestro, no merezco que conviertas tus sentimientos en esas lágrimas, las cuales reflejan aún más la belleza de tus ojos. Perdóname, sólo necesito tiempo; sé que pronto terminaré con mi agonía y volveremos a ser felices, te lo prometo. ¡Espérame, por favor!


"Espérame"
Javier García M.
Extraído del libro:
"Más que amor"



miércoles, 26 de marzo de 2014

PIEDRAS, PALOS,Y HUEVOS



«PIEDRAS, PALOS, Y HUEVOS»


Crecen piedras 
contra la autoridad;
por no haber consolado
las lágrimas del pan, o la leche;
sólo mimaron sus propios huevos...

Crecen piedras y ramas,
de una tierra convertida en pobre y amargada
que ciertos buitres han saqueado,
riendo una tras otra sus cagadas,
por considerarse amparados,
con ese ilusionante y gran escudo:
«Democracia», dicen que se llama.


(c) 2014 - Javier García M.


domingo, 23 de marzo de 2014

LA NIÑA BONITA


Noelia, ese era su nombre. La recuerdo muy bien: niña rubia, ojos azules y paseando con su bicicleta de color rosa por el barrio. En algún que otro momento me saludó mientras yo vigilaba desde el coche. Ahora alguien se ha encargado de robarle toda su hermosura, le han dado una vuelta por el infierno. Yace fría, con una mirada de pánico y a su vez semidesnuda. Un fuerte golpe le ha destrozado la cabeza, no me hace falta la opinión de un forense para saber que ese ha sido el motivo de su muerte.
Su cadáver sigue siendo reconocible gracias al conjunto de su nariz y ojos, siempre fueron muy peculiares. Hace frío, cubro su cuerpo con una manta esperando a que el juez ordene su levantamiento. Justo entonces vuelvo a maldecir mi trabajo. Homicidios se está llevando parte de mi vida, sobre todo cuando una víctima es tan familiar. Noelia lo era: "La niña bonita" del barrio que algún malnacido se ha encargado de bajar de su bicicleta.

sábado, 22 de marzo de 2014

LA BELLA DURMIENTE




Entre sarténes y ollas,
cocina su orgullo;
la obligaron a ello
cierto día al decir: 
"Sí, quiero".

Entonces el blanco oscureció,
y sumida en afirmaciones a su amo,
su coraje La Bella durmió.

Ahora lloran sus lentejas,
en el fondo de un plato;
en él su alma se refleja,
en una apariencia que no se queja,
pero sabe que muere por dentro.

La Bella Durmiente jamás despertó.





JAVIER GARCÍA M.
(C) 2014, del poema.


viernes, 21 de marzo de 2014

LUNÁTICO AMOR



Cuando miro a la luna,
ella me sonríe desde la distancia;
parece no importarle la diferencia
que tan abismal recorrido nos separa.


Delicada su sonrisa,

sus hoyuelos convertidos en porcelana;
y aunque mis lágrimas nacen por anhelo,
su eco nocturno me transmite consuelo.

Sé que algún día bailaremos sin prisa,
sin temor a rompernos por una mañana;
cuando esto ocurra lloraré de la risa,
por no saber danzar una balada.

En ese caso, me guiará ella:
la luna, loca y enamorada.



miércoles, 19 de marzo de 2014

AMOR DE MADRE


Siempre que me preguntan si tengo familia, digo que soy madre soltera luciendo una sonrisa de oreja a oreja. Cuando menciono que tengo cinco bichejos emancipados y viviendo en un acuario, se extrañan y me preguntan si son biólogos marinos. Al negarlo y decirles que simplemente son cinco hermosos calamares, se quedan asombrados. Es habitual que me pregunten si estoy de broma. Jamás me tomaría a guasa los temas relacionados con mis hijos. Es más, cuando frunzo el ceño y hago notar mi seriedad, la gente se ofende y me dejan con la palabra en la boca, como si estuviera loca. Y no es verdad, no estoy mal de la cabeza. La cuestión es más sencilla, aunque haya personas que no logren entenderlo. Por algún motivo bastante desconocido, algún calamar que tomé años atrás, engendró nueva vida en mí. Para la mayoría, el hecho de pensar en ello, supone una aberración. Yo simplemente lo tomé conforme vino, soy muy feliz con ello. El que no tuvo la felicidad de sentirse amado, nunca podrá ofrecer a sus hijos el amor que no tuvo.

Mis calamarcitos, ni fuman, ni beben, ni se drogan. Se comportan de forma muy educada. Nunca se atrevieron a levantarme la voz, y por ese motivo me siento muy orgullosa de ellos. Ahora tomo mis precauciones, ya no hago nada a pelo. Siempre hiervo a conciencia cualquier alimento antes de ingerirlo. No está la vida como para tener más hijos.


AMOR DE MADRE
Javier García M.
Extraído del libro:





EL BESO

Ha pasado demasiado tiempo. Aquel beso aún consigue erizar mi piel arrugada. No solo fue un simple roce de labios, era mucho más complejo y por ello nos distanciamos. Quisimos evitar hacernos daño y cada uno tomó su camino. Fuimos amantes desde la distancia, eso nos valió para seguir vivos. Hoy me he quedado solo,  ella se ha ido a un lugar desde donde no puede escribirme.





























ESPERO TU RESPUESTA



Desde que se perdieron tus palabras,
por el camino del sin sentido,
con una cobardía inimaginable,
quedando yo desnudo y desconsolado;
Desde que tus besos, avergonzados,
decidieron marcharse de mi lado,
por un amor inconfensable;
desde ese mismo frío instante,
en el que la brisa me dejó olvidado,
yo todavía sigo aquí, nada distante,
abrazado y arropado por mi soledad,
esperando una respuesta coherente.

Sólo una respuesta, no pido más.




lunes, 17 de marzo de 2014

EL LOBO SE CANSÓ DE MORDER


Extracto de:
 "El lobo se cansó de morder"

El lobo pidió el finiquito. No estaba contento con su papel de rabioso mordedor, y es que tras décadas actuando como el acechador empedernido de Caperucita, se ha dado cuenta de que su ciclo de agresor ha cumplido. ¿Su único diálogo? "Para verte, para oírte, para comerte mejor". Se hartó de ser el único que mordía en el cuento.













domingo, 16 de marzo de 2014

EL DESTIERRO



El destierro,
ahí donde habitan tus besos;
permanecen inmóviles
hasta que mis labios,
vuelvan a reclamarlos;
con uno o varios perdones,
por haber sido un capullo
florecido con estupideces.

La suerte que tengo,
es que sé que regresarán;
nunca fueron rencorosos.



LA FANTASÍA


LA FANTASÍA, 
de Asia Lafant & Javier García



Cuando te toco,
mis dedos dicen lo que sienten;
tu piel responde de igual modo,
entonces empieza la danza de los sentidos:

un vals lento,
sin más música de fondo que suspiros,
dónde tu fantasía y la mía convergen.

Cuando mis labios te rozan,
dibujan todo lo que piensan;
la melodía se convierte,
en lo que mis dedos ansían:
algo caliente y delicado llamado "Amor"






martes, 11 de marzo de 2014

UN CUENTO CORTO Y APESTOSO



Hubo una vez un cerdo llamado «Amor».

SE ROMPIÓ EL AMOR




Me arranqué los ojos,
para no verte;
los oídos,
para no escucharte.

Me quité la lengua,
para no hablarte;
luego me corté los dedos,
para evitar acariciarte.

El corazón ni lo toqué,
de romperlo tú te encargaste.
+




A-MAR



Hay dos cosas que no logro olvidar: la primera es tu sonrisa, la segunda el color azul. No sé por qué será.



sábado, 8 de marzo de 2014

TELARAÑA



No estoy muerta, o sí, ya no lo sé. Sus golpes nunca me hicieron daño,sus palabras sí: "cállate perra". La gente me solía decir que lo denunciara o terminaría visitando a esas otras mujeres, que durante el año, marcharon forzadas para no volver. No pude hacerlo, era incomprensible. El amor que sentía por él me tapó los ojos. Cuando me di cuenta de la realidad, ya fue demasiado tarde: fui una mariposa en una telaraña. No estoy viva, o sí, qué más da. Aquí no estoy sola y tengo libertad.




ANOCHECER - Extracto

(extracto del libro Historias desde la almohada )
—¿No te doy miedo?
—¿Por qué debería tenerlo?
—Porque soy un bicho, ya me has visto.
—No, no es así. Simplemente eres Leroy, el chico rarito del que estoy enamorada.

Se acercó hasta ella, la rodeó con sus brazos y puso su boca cerca del cuello.

—¿No te preocupa que te pueda morder y beba hasta la última gota de tu sangre?
—Si debes hacerlo, adelante. Pero sé que no lo harás.
—¿Cómo estás tan segura de ello?
—Mi corazón me lo dice.
—Tu corazón no es más que un órgano repleto de arterias y plasma sanguíneo. ¡No puede saber de sentimientos!
—¿Acaso tú no tienes?
—Los vampiros desde el mismo momento en que nos convertimos, dejamos de tenerlo. Sólo nos mueve nuestro instinto de supervivencia.

Se apartó del cuello y miró a sus ojos. En su mirada, un tanto extraña, se notaba la transformación.

—Entonces, tú no me amas —dijo ella.
—Qué sabrás tú.
—Si no tienes corazón... —respondió ella.



ECOS OLVIDADOS




Lamentos y vítores,
desde la distancia,
a cierto lugar que huiste
pero del cual te escucho.

Lamentos y vítores
clamando mi atención,
pero mis oídos me han avisado:

Son espejismos auditivos
que pretenden tenerte amargado;
sirenas del Mar Tormento,
que quieren que vivas acobardado:




ABRAZOS DE PINO




Tus brazos se han convertido
en frondosas ramas de pino;
fuertes y robustos pilares,
en los que poder permanecer
seguro ante todos los males...

...pero no son delicados;

al mínimo roce me hacen daño,
me provocan profundos cortes,
sin que lo hayas intencionado.

Por eso desde la última vez que lloré
me gusta mantener la distancia,
aunque a la vista, para que me veas.




viernes, 7 de marzo de 2014

CONFESIÓN EQUINA




Ahora hablo con caballos
sobre la fría distancia
que recorre tu casa de la mía;
relinchando con mi lengua
versos y amores de alcoba.

...y todo mientras sonrío en ámbar,
y veo que se burlan de mi pensar.

RAREZAS DEL AMOR





A veces me hago el extraño,
y busco meteorítos en mi bolsillo;
luego, cuando dices lo que valgo,
me conviertes en un perro verde,
que maulla y repta paredes;
entonces, lo extraño es el amor,
que de forma incomprensible
me hace ver que todavía existe.


domingo, 2 de marzo de 2014

TIC, TAC, TIC, TAC...



El segundero marca el paso del tiempo;
yo todavía no he marchado,
pero me enseña sin preocupaciones,
que lo ocurrido se ha evaporado,
sin poder haberlo evitado;
ahora toca vivir sin contemplaciones.

Apenado y afligido mi pensamiento,
imaginándome contigo un mundo perfecto,
que ahora escapa de la mano del reloj:

tic, tac, tic, tac, tic, tac...

Se burlan las agujas de mi desconcierto;
mientras tanto mi imaginación vuela,
para inventar una nueva novela...

tic, tac, tic, tac, tic, tac...

...ahora empieza todo sin ti.