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viernes, 28 de febrero de 2014

VACIANDO PAPELERAS, QUEMANDO RENCORES



Las papeleras se llenan
de sentimientos anticuados;
antes bonitos en apariencia,
pero ahora convertidos en estúpidos.

Asoma el amor por el borde, riendo;
me hace gracia su sonrisa,
pues aun no queriendo,
siento que todo es una farsa;
como el Fénix mojado en un gintonic,
ahogando sus penas en licores,
sin ver más allá de sus propios dolores,
que no todo sirve por eso llamado "Amor".

Resurgirá de sus propias cenizas,
a la vez que las papeleras se vaciarán...
y todo ello sin ningún tipo de resentimiento,
más que verse satisfecho en su conocimiento,
al saber que las oscuras golondrinas no regresarán.





HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE


Podría sentirme triste, pero ya no vale la pena recordar. ¿Por qué no hacerlo? Porque perdí la esencia de cada uno de esos momentos que me hiciste vivir a tu lado. Te largaste de mí sin darte cuenta de que azotaste mi corazón convirtiéndolo en un puro paté sin sentimientos. Ya no soy el de antes, y quizá ahora que has regresado te hayas dado cuenta de ello. Sí, aparentemente puede que sea el mismo, pero tú no sabes que he cambiado las risas por las lágrimas. Tampoco es confesable decir que te sigo amando, y aunque mi cabeza quiera recordarlo una y otra vez, yo me niego a que esa felicidad aparezca en mi rostro. Me lo tengo merecido por estúpido y por romántico.  No creas que estoy mal, eso no es cierto. Me siento bien: resignado aunque no conforme. No queda otra, es lo que hay, y la vida es larga. Te seguiré amando, deseándote lo mejor hasta que la muerte nos separe.  La distancia hace tiempo que ya lo hizo.


martes, 18 de febrero de 2014

DESDE EL PARAÍSO, QUE EN REALIDAD NO LO ES.

Te escribo desde la isla desierta,
que cierto día me invitaste a visitar,
para que huyéramos juntos de la realidad,
y poder así de nuestro amor disfrutar.

Y ahora, solo ante el horizonte,
observo nubes negras de tormenta,
mientras espero en la orilla,
con cierta ansiedad un mensaje,
de ilusiones enfrascadas en botella,
que jamás llegará a tierra.

Llegué antes que tú lo hicieras,
y por lo visto quedaré solo;
mientras noche tras noche,
enciendo en el cielo una nueva estrella.
Cada vez queda menos raso libre,
e intuyo que me abandonas.



lunes, 17 de febrero de 2014

MUNDO LOCO



Abriré la fiambrera a medidodía;
repartiré besos de amor,
frescos, aliñados de alegría,
para compartir con un mundo
rancio, roñoso y resentido.

Cuando la cierre,
espero haber muerto
y no ver lo que ha quedado:
Un sentimiento estúpido y caducado.

Somos mercancía,
o en ello nos hemos convertido.




domingo, 16 de febrero de 2014

ABRAZOS DE UN EXTRAÑO



Te abrazo,
y a la vez estás tan distante;
ya no puedo distinguir tus ojos,
ni sentir tu calor apasionante.

Sobre mi pecho desierto,
que anhela tus caricias perdidas,
sigo convencido que las luciérnagas
volverán a alumbrar el recorrido
para que tus manos y sus dedos
no queden en el olvido;

...y mientras mi boca llora,
por haber perdido la humedad de tus besos,
perece sola y seca,
porque tus labios ya no son los mismos.

Te abrazo,
y me siento un extraño en tus brazos.



viernes, 14 de febrero de 2014

ABRE LOS OJOS

Mi musa se siente abandonada,
pues sólo recuerdo tu mirada,
que ahora pende de un tejado,
balaceándose en el olvido.

¿Acaso nada dijeron mis sueños
que ahora se ven de ti apeados?

Me sinceré en el intento
de traerte a mi lado,
pero no fue nada justo,
que huyeras al pasado…

porque los recuerdos son dañinos,
si vives por vivir,  sin sentido;
porque el amor no es solo papel,
dónde poder plasmar sentimientos;
porque te mereces tu vida,
y que nadie te la escriba…

…porque sólo tú puedes lograrlo;
abre los ojos y siéntete viva.




CARTA DE UN ANÓNIMO II —DESDE LA DISTANCIA—


He leído algo de ti. Por lo que veo tu sonrisa está en un tejado, balanceándose al compás de tu corazón, mientras miras al cielo buscando nuestra estrella. La misma que tantas noches nos acompañó durante nuestras veladas sinceras y pasionales. No es cosa de risa, pero sonrío al recordar tus ojos desgastando cada uno de mis intentos por retenerte. Siempre supimos que lo nuestro fue una utopía, que jamás lograríamos estar físicamente juntos, pero aun así decidimos caminar de la mano. Me enseñaste a amar, y creo que te correspondo desde la distancia. Ese hueco espiritual que hay entre los dos nadie podrá rellenarlo. Sé que algún día volverás, y aunque el tiempo se encargue de hacer que nada sea lo mismo, yo seguiré esperándote en la laguna, allí donde te confesé mi amor. 

lunes, 10 de febrero de 2014

CARTA DE UN ANÓNIMO —DESDE LA DISTANCIA—

Te recuerdo que no te he olvidado. Te sigo desde la distancia. Sé que no es lo mismo, pero me sirve para ver que te encuentras bien y estás cumpliendo tu deseo. No estás, y tengo demasiado tiempo para pensar. A veces cosas malas; no de ti, sino de mí. No sé llevar la situación. Cierto día me dijiste que uno se acostumbra enseguida a lo bueno. ¡Cuanta razón! Te fuiste, pero para volver. Cuando lo hagas estaré en la estación para verte. Aunque sea desde la distancia.

domingo, 9 de febrero de 2014

LA VERDADERA HISTORIA DE ROBIN DE LOS BOSQUES


Majestad, lo confieso. Soy al que llaman Robin de los Bosques. Quizá sea más delgado y pequeño que las historias cuentan, pero a ellas he de referirme. Son absurdas e inciertas. Ojalá fuera todo verdad lo que en ellas se narra, pues podría considerarme un hombre justo, por repartir entre el pueblo lo que es del pueblo. Pero no, algún vil ha vertido esos embustes sobre mi nombre acusandome de saquear a los ricos. Vuelvo a defenderme y repito, ¡es falso! Yo Robin Hood, si bien es cierto que he cometido algún acto carente de nobleza es la de acostarme con la Condesa, la señorita Shara. ¡Lo juro! El único bosque que conozco es el frondoso pinar de su propiedad. Porque ahí, entre los matorrales y el aire fresco es dónde he lanzado cada una de mis flechas, las de la pasión, con disparos certeros sobre la diana de la Condesa. Me siento ridículo contando mis intimidades y las de mi amante, pero debo defenderme. ¡No sé manejar el arco! Y se me acusa de haber batido a no sé cuantos soldados. Majestad, es incierto. Las armas se me dan fatal. Si me dejaran abandonado en el bosque, probablemente moriría. La la caza no se me da bien. ¿Y este que se defiende ante usted es el tan temido hombre que se aparece en los bosques? ¡No, y mil veces no! Sólo soy una víctima a la que han querido quitarse de en medio mediante burdos embustes, con la única deshonra de haber mancillado la nobleza de la Condesa. Y aclarado todo el asunto, mi majestad, la soga empieza a dejarme marcas en el cuello.

martes, 4 de febrero de 2014

LÁGRIMAS DE AMAPOLA



~LÁGRIMAS DE AMAPOLA~



A esa mujer que sus ojos han roto,
con lágrimas de cristal cayendo;
le diré que él no se merece su disgusto,
ni su felicidad embargada sin consentimiento.

A esa mujer que no se ha dado cuenta,
que la vida es mucho más que una receta,
aliñada con esperanza en un puchero,
a la que han obligado a esconderse tras un delantal.

A esa mujer que sufre en la boca del lobo,
el menosprecio constante del cabrito,
viviendo realidades en forma de barbitúricos,
sintiendo monopolizados todos sus sueños.

A esa mujer que cree estar sola,
tan sólo puedo decirle:
«despierta, corre, huye…
no tintes tu vida de amapola»


JGM'14

domingo, 2 de febrero de 2014

DESEOS DE PAPEL.


Siempre me he imaginado tu piel cómo un fino y delicado folio; siempre soñé con poder deslizar mis dedos sobre ti, para escribir la historia más bonita que tengo en mente: la nuestra.

Tus sonrisas me tendieron la mano, y lo hice. Cada una de mis caricias se convertían en bonitos versos, los cuales con el tiempo se fueron perfeccionando gracias a tu dulzura. Tu corazón se sentía feliz, y el mío arropado en una aventura en la que jamás se hubiera adentrado sin un empujón tuyo.
Ahora sueño y escucho a la vez; mientras, recuerdo el último verso que te dediqué, al despedirnos. Tus labios me han convertido en un perro verde muy afortunado, que sueña. Mientras ladro en mi perrera tan sólo puedo desearte lo mejor: Deseos de Papel; aunque no sea yo quien se encargue de escribirte los versos